"El tiempo huye". Sin dudas es cierto que, mirando hacia atrás, muchas veces nos pasa que decimos o pensamos en que el tiempo pasó volando. Será que nuestra memoria no nos permite almacenar innumerables datos que se consideran irrelevantes, o que tomamos noción de lo cortas que son nuestras vidas; quien sabe.
Hace un rato que vengo reflexionando sobre algo que me parece, cuanto menos, peculiar: la forma en la que utilizamos el tiempo y más específicamente a día de hoy. Hay momentos en los que se deben tomar decisiones ya sean importantes, o banales. Si las tomamos, es la forma más eficaz para evitar remordimientos, como escribí en "¿Cómo eras?". Por otro lado, no actuar implica también una decisión. Es ahí cuando, a veces, el tiempo acaba siendo malgastado.
Tomo un ejemplo de algo que observo en éstas épocas que me ha pasado a mí, al igual que a varias personas (y confieso haberlo hecho yo mismo, alguna vez que me distraje). Por teléfono, o en un programita llamado MSN messenger (infaltable en la computadora da casi cada persona que tiene una noción aunque sea mínima de cómo manejarse en informática), el sujeto A, le pregunta algo al sujeto B.
A: ¿Salimos esta noche a dar una vuelta y a tomar algo? Les aviso también a los demás.
B: No lo se... Creo que no salgo hoy, porque mañana tendría que madrugar.
Además de la indecisión de B, nótese qué respuesta da. Luego, a las 2 AM, los dos sujetos se vuelven a "encontrar" a través de las pantallas.
A: ¿Pero vos no te ibas a acostar temprano?
B: ¡Uh, se me hizo tarde!
A: Si te quedaste hasta ahora, podríamos haber salido e incluso haber estado de vuelta a estas horas.
Es sorprendente ver cuán poco tiempo parece que tenemos en ésta época en la que, según muchos, los ritmos de vida son frenéticos, donde hay que maximizar el rendimiento del tiempo en el trabajo. A veces parecería casi que lo que exprimimos de más para laburar o estudiar, lo compensamos con ritmos laxos en nuestras vidas privadas. En esto sin dudas tienen un rol fundamental los medios de comunicación a través de las pantallas. Televisión e internet nos hacen perder muchas veces la noción real del tiempo. ¿Hay alguien a quien no le haya pasado que dijo "me conecto 30 minutos" y se haya sorprendido de lo rápido que se fueron?
No hay daño tan grande como el del tiempo perdido, dijo Miguel Ángel. El tiempo es escaso. Me atrevo a decir que es un bien precioso en nuestras manos, único y con efectos irreversibles, pase lo que pase. ¿Hacemos buen uso de él? ¿Lo aprovechamos como deberíamos?
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2 commenti:
Yo prefiero perder la vida y no el tiempo.
Buen post Seba, un abrazo
al final cuando hagamos balance, lo lamentaremos... porque no podremos recuperarlo....
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