domenica 10 maggio 2009

La dura vida de la calle (segunda parte)

No me hace falta mencionar que a diario encuentro dificultades, pero lo que si quiero hacer es enumerarlas. La primera de todas es no tener un techo, carecer de un hogar. No solo me refiero a poseer algo y tener un sitio a donde descansar, sino saber cual es el lugar que me corresponde y tener a alguien que me espere cuando cae el sol; eso es para mi lo mas imprescindible de tener un techo. No puedo tener acceso ni a una cosa, ni la otra.

Tiempo atras deseaba poder ver todo el mundo a lo largo y a lo ancho. Hoy sigo deseandolo, pero me conformaria con mucho menos. Es que ya seria mucho saber, para mi, que tengo un rincon al que puedo regresar: un nido protegido, acogedor y con calor humano. En cambio me toca vagabundear como un alma errante, sin rumbo. Se cual es mi desierto y cual es mi diamante deseado, pero por cuanto lo busque, no logro encontrarlo, ni mucho menos conseguirlo.

Llueve. Hace frio y estoy sin una casa. El suelo esta helado, como el aire a mi alrededor. Ya no se que hacer. Los adoquines propagan un frio que me penetra hasta los huesos. No oigo ruidos, casi. Son pocas las carrozas y los caballos que pasan por la ciudad hoy. Todo el mundo esta celebrando en sus casas el dia de la madre. Por respeto a la mia, que casi siempre me ha faltado, hoy no ire a pedir sustento a los banquetes que veo por las ventanas. Pospondre mis pedidos, extendiendo mis ayunas. Un mendigo siempre es molesto, sobre todo en momentos asi.



3 commenti:

Anonimo ha detto...

Para mí la verdadera pobreza es la del alma... pero sí, la pobreza material y económica tiene que ser muy dura para que aquellos que realmente la viven diariamente.

Seba me va gustando tu diario... Lo seguiré atenta ;)

Besos

Cora ha detto...

Consigues emocionar eh?
la verdad esque muchas veces me he preguntado, como seria mi vida si hubiera nacido en otro lugar, en otro pais con otra cultura... a veces creo que no valoramos lo que tenemos...
sobre lo que comentas, pienso que se puede tener un hogar confortable, pero si no hay nadie esperandote para darte un abrazo, puede convertirse en el mas frio del mundo, no crees?

Jimmy Venegoni ha detto...

Como aquel diálogo:
Ella - El dinero no es lo más importante Jim...
Jim - Sí claro, cuando ya lo tenés, como en tu caso...

Tiene que hacer eco el estómago para que sientas el ruido de la pobreza.

Un abrazo Seba